Recomendamos que la identificación de la alta capacidad intelectual sea realizada por un psicólogo clínico especializado en el tema, que no sólo lleve a cabo los tests necesarios, sino que ofrezca a las familias pautas para la educación social, emocional y cognitiva de su hijo o hija.

En el ámbito escolar, la legislación vigente obliga a la detección precoz de la alta capacidad intelectual. En el caso del País Vasco, hay que diferenciar según la etapa educativa:

  1. En educación infantil, existe un Protocolo de identificación temprana obligatorio que incluye ítems sobre alta capacidad intelectual.
  2. En educación primaria y secundaria, el Departamento de Educación está iniciando el camino hacia la detección sistemática. Este proceso se encuentra en la actualidad en fase de pilotaje. Hasta su implementación general, ante la sospecha de alta capacidad se recomienda ponerse en contacto con el tutor/a, quien trasladará a la orientadora del centro y en su caso al Berritzegune las sospechas, para que realicen una evaluación psicopedagógica y establezcan las recomendaciones académicas que consideren necesarias.

    El objetivo del Departamento de Educación es establecer tres fases:

Primera fase – Filtraje:

En el segundo trimestre de 1º de Educación Primaria y en el primer trimestre de 1º de Educación Secundaria Obligatoria, el profesorado tutor con ayuda del profesorado consultor u orientador-a, finalizará la observación y cumplimentará el cuestionario vinculado a los indicadores asociados a características presentes en las altas capacidades intelectuales.

Este proceso de filtraje se inicia con la observación en determinados ámbitos para dar respuesta a los ítems propuestos.

En este segundo trimestre es preceptivo complementar la información con las familias. Para ello, se realizarán reuniones individuales con las familias del alumnado que ha destacado en la fase de filtraje.

Los ítems aparecen clasificados teniendo en cuenta:

  • El ámbito cognitivo.
  • Las estrategias de aprendizaje.
  • La creatividad e imaginación.
  • El ámbito socioemocional.
  • Las motivaciones e intereses.
  • El rendimiento académico.

El alumnado que supere el 70% de las puntuaciones máximas, pasará a la siguiente fase, en la que el tutor contará con la ayuda del profesorado consultor u orientador para completar la información, valiéndose de otras fuentes y con el asesoramiento psicopedagógico de las asesorías de necesidades educativas especiales de los Berritzegunes.

No obstante, la respuesta educativa debe comenzar en cuanto se observen o detecten características y necesi­dades derivadas de las altas capacidades, sin esperar a terminar todo el proceso de detección.

Segunda fase – Detección específica:

Entre el tercer trimestre de 1º y el primer trimestre de 2º de Primaria, así como en el segundo y tercer trimes­tre de 1º de ESO se aplican pruebas específicas por áreas, en función de los datos previos obtenidos sobre sus aptitudes más relevantes (creatividad, aptitudes musicales, liderazgo, habilidades psicomotrices, capacidad matemática, etc.).

En el centro escolar, el profesorado tutor junto con el consultor y orientador llevarán a cabo, las siguientes actuaciones:

  • Entrevista con la familia, utilizando el cuestionario correspondiente.
  • Análisis de las producciones orales y escritas, dibujos, tareas diversas, etc.
  • Inventario de intereses Renzuli.
  • Valoración socioemocional.
  • Cuestionario para el profesorado.
  • Prueba complementaria de screening K-BIT.
  • Pruebas de creatividad, como el CREA o el PIC-N.
  • Posibilidad de completar la información con el BADYG-E.
  • Cuestionarios de Rogers (Profesorado, Familias, Alumnado).

Con toda la información obtenida se establecerá un perfil individual que, si resulta compatible con las características del alumnado de altas capacidades, se orientará hacia una valoración psicopeda­gógica contextualizada y multidimensional, que realizarán las asesorías de los Berritzegunes en colaboración con los profesores consultores y orientadores.

El paso a la tercera fase se producirá en los siguientes supuestos en los que sería preceptiva la valoración psicopedagógica:

  • Alumnado que presenta doble excepcionalidad.
  • Cuando su nivel competencial sea muy superior al nivel que le corresponde cronológicamente.
  • Cuando por sus circunstancias personales – medio social desfavorecido, por ejemplo – sea difícil valo­rarlo por medio de los instrumentos propuestos.
  • Las necesidades del alumno o alumna de recibir atención educativa puedan derivar en la posibilidad de adopción de medidas extraordinarias, como puede ser la flexibilización del currículum.

Cuando en esta fase se obtengan datos significativos es importante que en el centro escolar se diseñe una intervención educativa para responder a las necesidades detectadas y resulten favorables al buen desarrollo personal, social y académico del alumnado detectado.

Tercera fase – Valoración psicopedagógica:

Representación de la creatividad infantilLa valoración psicopedagógica complementa el procedimiento para la identificación del alumnado que presen­ta altas capacidades. Para ello se utilizarán test y procedimientos de evaluación individualizada aplicados por las asesorías de necesidades educativas especiales de los Berritzegunes.

Cuando los informes diagnósticos provengan de servicios médicos o gabinetes psicológicos privados se deberá indicar en los mismos la relación de pruebas que se le han realizado al alumno o alumna, sus resultados y la cará­tula de las mismas. Para los informes diagnósticos de Osakidetza se estará a lo establecido en los protocolos de intercambio de información entre Salud y Educación (Marco General de Colaboración Educación-Salud Mental).

Tanto para la valoración psicopedagógica inicial como para las revisiones sucesivas es preceptivo poner en co­nocimiento de la familia o de los tutores legales por qué se hace, cuál es su finalidad, solicitar su consentimien­to para realizarla y para realizar pruebas, si fueran necesarias, y, posteriormente, informar de los resultados, de la propuesta de escolarización, en su caso, y de las medidas que se proponen.

El objetivo es detectar las necesidades educativas del alumnado, sus puntos fuertes y ámbitos de mejora. Ade­más, a través de esta valoración se pretende recoger toda la información que pueda resultar relevante sobre las necesidades educativas del alumnado con el fin de determinar el tipo de programa de intervención más adecuado (enriquecimiento, ampliación curricular, flexibilización).

En este sentido, se elaborarán unas instrucciones específicas para determinar en qué caso es preceptiva la intervención así como la definición de la misma.

Esta valoración debe recoger información sobre:

  • Aspectos cognitivos mediante pruebas de inteligencia.
  • Inteligencia general y específica para determinar la posible existencia de superdotación y/o, también, talento.
  • Nivel de creatividad.
  • Grado de competencia curricular.
  • Aspectos emocionales y de interacción social que sean relevantes para su atención educativa.
  • Factores del contexto educativo y familiar que resulten significativos.
  • Otros aspectos que el evaluador considere necesarios.

Los instrumentos disponibles para realizar esta evaluación se clasifican de acuerdo a las siguientes categorías:

  • Test de inteligencia general.
  • Test de aptitudes específicas.
  • Test de ejecución o rendimiento.
  • Test de creatividad.
  • Test de evaluación psicoemocional.

INTERVENCIÓN

Para planificar la intervención de manera correcta y eficaz, hay que establecer los OBJETIVOS que se persiguen con la misma, que han de tener en cuenta los aspectos cognitivos, sociales y emocionales del alumno/a. Para el logro de dichos objetivos se establecerán una serie de TAREAS A REALIZAR. Asimismo se ha de establecer un CALENDARIO DE EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO de la eficacia de las medidas adoptadas. Todo ello se recogerá en un PLAN DE ACTUACIÓN PERSONALIZADO.

Pueden adoptarse una de las siguientes medidas, o bien la combinación de varias de ellas:

  • Enriquecimiento curricular
  • Adaptación curricular
  • Flexibilización curricular

ENRIQUECIMIENTO CURRICULAR:

Se trata de una medida ordinaria, para la que no es necesaria la intervención del Berritzegune. Consiste en profundizar en contenidos y/o relacionar áreas del currículum.

Puede realizarse de manera individualizada o en grupo.

Existen múltiples maneras y modelos de enriquecimiento. En general promueven una manera de aprender más dinámica y conectada con la realidad, en la que el alumno se sienta más implicado en la búsqueda de soluciones ante determinados retos o problemas.

También se puede contar con estrategias metodológicas y técnicas para el aula, como por ejemplo las cajas mágicas, las carpetas de enriquecimiento, Pentsateka, gamificación, rutinas de pensamiento, Flipped Class­room, Visual Thinking. Es importante recalcar que estas estrategias resultarán eficaces cuando se realicen mediante interacciones de calidad.

ADAPTACIÓN CURRICULAR:

Es una medida para la que es necesaria la intervención del Berritzegune. Consiste en ampliar parte del currículum con contenido de cursos superiores.

FLEXIBILIZACIÓN CURRICULAR:

Consiste en adelantar uno o dos cursos escolares. Es una medida en la que se tiene muy en cuenta la madurez del alumno/a y requiere la aprobación del Berritzegune.

Para que estas medidas sean eficaces es preciso realizar previamente una COMPACTACIÓN CURRICULAR que elimine de la programación aquellos contenidos que ya son dominados por el alumno/a.

El alumnado identificado en Educación Primaria estará exento de la realización del screening llevado a cabo en la ESO, manteniendo una respuesta educativa ajustada a sus necesidades específicas en esta etapa. No obstante, a lo largo de la ESO se realizará una valoración de su proceso de desarrollo y maduración intelectual.

La información sobre los resultados de la valoración psicopedagógica deberán ser transmitidos a las familias.